Miradas que atraviesan

La fotógrafa Belén Serrano expone en la Fundación ONCE 40 retratos de niños ciegos de distintos continentes

belen0
La fotógrafa Belén Serrano junto a algunas de las obras que expone en la Fundación ONCE. / LUIS SEVILLANO

Miradas de ausencia,el proyecto en el que la fotógrafa madrileña Belén Serrano (Madrid, 1967) viene trabajando hace años, comenzó en la ciudad india de Jaipur, allá por el mes de enero de 2010, casi por casualidad. En un principio Belén se propuso retratar las hirientes injusticias de las castas sociales en plena calle pero, a medida que se fue adentrando en la India que no sale en los folletos turísticos y después de rogarle encarecidamente a su guía y traductor que no la llevara a ver ningún monumento más, entró en contacto con la realidad de un pequeño colegio de niños invidentes, hecho que cambiará el rumbo de su trabajo de modo radical.

belen3
© Belén Serrano

Después de la India vinieron Vietnam, Albania, Marruecos, Madagascar, Malí…, con su largo etcétera de nombres propios como Ekram, Neguyen Thi, Mohamed, Larissa, Vaneta, Yacomba, que eran propiedad de niños con diferentes discapacidades o invidentes, castigados por la pobreza, el hambre, las injusticias sociales o las guerras.

belen7
© Belén Serrano

Serrano dice no saber muy bien por qué llamamos a estos países “del Tercer Mundo”. “Intuyo que es una forma de excluirlo del nuestro. Podría ser desidia, olvido, rechazo, egoísmo. Estamos ausentes…no estamos donde no queremos estar, donde no hay intereses, donde duele, donde se sufre, por eso Miradas de ausencia”, afirma la artista mientras en una sala de la Fundación Once de Madrid se ultima el montaje de su exposición.

La muestra recoge 40 fotografías —entre las miles que tomó Serrano a niños y adultos invidentes de todas las razas— que son 40 historias llenas de dureza pero también de ternura y poesía.

belenserrano11
© Belén Serrano

“El propósito fue atrapar los sueños y realidades de estos niños”, asegura. “A pesar de las carencias y limitaciones que tienen —y no solo debido a su discapacidad, sino a haber nacido en países y en familias muy pobres— estos niños luchan por aprender y superarse día a día con una tenacidad y una dignidad sobrecogedora”, afirma Belén.

belen6
© Belén Serrano

En sus viajes por el mundo, Serrano se ha encontrado con situaciones como la de un poblado de Madagascar llamado Antoby en el que en una nave tenían a varios enfermos mentales atados como si fuesen animales. “Se les consideraba endemoniados y practicaban con ellos diversos ritos para sacarles el diablo del cuerpo”.

belenserrano4
© Belén Serrano

En muchos países, como India, Vietnam o Malí, para una familia es un lastre tener un hijo ciego, hasta el punto de esconderlos a sus propios vecinos , aislarlos o abandonarlos a su suerte. “Son pocos los privilegiados que pueden asistir a un colegio especial donde pueden recibir una educación acorde con su discapacidad, algo que debería ser un derecho para todos pero que en determinados lugares es milagroso conseguir”.

“Miradas de ausencia” se expone en la Fundación ONCE. Recoletos, 1. Hasta el 3 de mayo.

elpais.com, Mauricio Vicent, Madrid (27/02/2013)

Anuncios