Fotógrafo de día, presunto asesino de noche

zwelethu00
Zwelethu Mthethwa

“En una sociedad justa cumplir la ley es condición necesaria pero no suficiente”, escribe el filósofo Javier Gomá sobre la “ejemplaridad pública”, un concepto acuñado por él mismo para hablar de las responsabilidades de los cargos públicos con los ciudadanos que les han elegido, que puede extenderse a cualquier particular sin cargo. El reproche a conductas de personas que no son procesadas o están pendientes de proceso tiene una nueva deriva con la decisión de la Fundación MAPFRE de clausurar –como avanzó El Confidencial-, a unos días de su inauguración, la exposición dedicada al artista sudafricano Zwelethu Mthethwa, que está acusado en su país de asesinar a una prostituta el pasado 13 de abril. El Tribunal Superior de Ciudad del Cabo, el próximo 31 de enero.

La Fundación de la empresa de seguros, responsable de la contratación y organización de la muestra, se limitó a explicar a este periódico que tomaban la decisión “por prudencia” hasta que se celebre el juicio. MAPFRE no ha querido contestar a más preguntas, ni ha ofrecido una explicación más amplia sobre por qué se toma la decisión a cuatro días de la inauguración, cuando –supuestamente- el diseño de la exhibición estaría rematado a estas alturas, las obras habrían llegado a la Sala Azca y el catálogo saliendo de imprenta. Desde el 24 de noviembre la sala está libre, tras la muestra dedicada a William Christenberry.

zwelethu01
© Zwelethu Mthethwa

Pablo Jiménez Burillo, director general del instituto de cultura de la Fundación Mapfre, máximo responsable de la programación de las salas de exposiciones de la aseguradora, se encuentra esta semana en el Meadows Museum de Dallas, con la inauguración este viernes de la muestra dedicada a la aventura pictórica de Sorolla en los EEUU. La noche del martes, tras la insistencia de este periódico, la Fundación toma la decisión y queda cancelada. A la mañana siguiente, comunican a El Confidencial que prefieren esperar a la sentencia del juicio.

El ejemplo y la influencia

Sin embargo, a finales de noviembre ya tuvo el primer juicio en la Corte Regional, que determinó trasladar el caso al Tribunal Superior. La exposición por entonces se mantenía firme en su programa. De hecho, el fotógrafo está en libertad, tras pagar una fianza de 100.000 rades (7.000 euros), desde mayo. Parece tiempo suficiente para haber adoptado una decisión similar a la de la pasada noche.

zwelethu02
© Zwelethu Mthethwa

El caso abre el debate de la “ejemplaridad pública” y de la necesidad de ese plus extra-jurídico de exigencia moral a las figuras públicas. De esta categoría no quedan excluidos los artistas por su trascendencia en la conciencia de quienes les observan. “Que tu ejemplo produzca en los demás una influencia civilizadora”, escribe Gomá en su libro.

Si, además, el artista es un fotógrafo que se dedica a denunciar la desigualdad de un país, los márgenes más desfavorecidos de la sociedad y a resaltar la dignidad entre la miseria, el caso se agrava. Sin olvidar nunca que la decisión se complica por tratarse de un presunto inocente acusado de asesinar. ¿Se puede montar una exposición dedicada a un fotógrafo acusado de asesinato? Para el fotógrafo José Manuel Navia, ante la duda y respetando siempre la presunción de inocencia, “lo mejor es evitar la difusión de la obra de nadie que haya cometido un delito”. “Nadie está al margen de la ética, ni el fotógrafo, ni la institución”, añade el autor que agradece la clausura. “Más vale tarde que nunca”.

zwelethu03
© Zwelethu Mthethwa

Artistas con problemas 

Navia asegura que este acontecimiento prueba, “una vez más”, que aquellos artistas o escritores que enarbolan la bandera y la voluntad de la denuncia, “no tienen mayor calidad moral que otros”. “La obra de ningún autor justificaría una acción como esta. La obra no dignifica una vida”, dice. ¿Y la humilla? ¿Es Caravaggio peor pintor por haber asesinado a un hombre en una reyerta? ¿Y Louis-Ferdinand Céline como escritor de panfletos antisemitas? ¿Hay que dejar de producir películas a Polansky?

Son algunas de las preguntas que se plantea Juan Valbuena, editor y fotógrafo, que cuenta cómo a los fotógrafos se les exige más que a otros creadores porque ellos mismos se han convertido en “salvapatrias” y la foto que denuncia incumbe a la vida del autor. Como espectador cree que le habría gustado haber visto la retrospectiva de Zwelethu Mthethwa, siempre y cuando se aclarase que está inmerso en un proceso judicial.

zwelethu04
© Zwelethu Mthethwa

El fotógrafo no se explica cómo no lo han parado antes, porque la imagen de marca puede salir dañada. “MAPFRE se dedica a hacer seguros de vida. Es de manual…”. El también editor y fotógrafo, Jon Barandica, añade en ese sentido que el contenido de marca de esta empresa no puede permitirse aparecer ligado al trabajo de un fotógrafo acusado de matar a una mujer. “Y mucho menos en este país por la conciencia que tenemos contra la violencia de género”. Barandica, que prefiere que se diferencie la obra de la persona, entiende perfectamente a la organización del evento.

“Me parece un error garrafal”, sentencia el comisario, fotógrafo y editor Chema Conesa. “Habría que haber dejado en suspenso la muestra mucho antes a la espera de la sentencia”. Como el resto de los fotógrafos consultados, explica que es una grave contradicción para un fotógrafo presentarse ante el público y mezclar la denuncia social con una acusación de asesinato.

fuente: elconfidencial.com, Peio H. Riaño (12/12/2013)

Anuncios